LA SALUD
El enfermar es un fenómeno complejo, estrechamente ligado a la persona, su subjetividad, sus circunstancias vitales, sus condiciones sociales, culturales, económico-políticas y medioambientales.
La causalidad planteada por Koch (1882) ya no se entiende como un fenómeno lineal, sino como un proceso dinámico y multivariado.
Entendamos a la persona como un ser biopsicosocial, y comprendamos a la salud como un proceso en permanente tensión y conflicto en la búsqueda de una mejor calidad de vida, condicionada por las potencialidades, capacidades y limitaciones que las personas, las familias y las comunidades evidencian en el manejo de los recursos disponibles, procurados desde la atención primaria.
Las personas poco entendidas creen que trabajar por la salud es solamente intervenir sobre la historia natural de la enfermedad: periodo prepatológico (promoción y prevención), y patológico (diagnóstico, tratamiento y rehabilitación).
Por ello debemos remarcar que las personas somos seres biopsicosociales, las enfermedades pueden tener asidero en el ambiente y también en área de la psicología; por ejemplo si el trabajo que realizamos no se encuentra acorde con nuestras expectativas, desarrollamos estrés laboral que puede desencadenar distintos tipos de somatización que son verdaderas enfermedades; los cuales constituyen más del 50% de los pacientes que acuden a puestos y centros de Salud.
Por otro lado, sino cuidamos las condiciones ambientales naturales, las enfermedades pueden incrementar su prevalencia de manera insospechada, la contaminación ambiental: atmosférica, acústica e incluso visual, pueden tener una severa repercusión sobre nuestro equilibrio salud-enfermedad.
El manejo de la salud pública requiere de su herramienta motriz que es la EPIDEMIOLOGÍA, y por supuesto de la ESTADÍSTICA, sin las cuales es imposible programar y medir las acciones necesarias para controlar la salud a nivel de la población.
Es menester de las autoridades velar por la salud comunitaria, siendo que el MINISTERIO DE SALUD enfoca sus esfuerzos en la salud individual orientado a interrumpir la historia natural de la enfermedad; es por tanto la epidemiología un arma indispensable en la lucha contra la enfermedad sin la cual, poco efecto podremos lograr sobre la salud general de la población.